Colexio de Farmaceuticos da Provincia de Pontevedra

Crece la esperanza de vida de los españoles… pero con mala salud

14-03-2019

Persona mayor

“Vivimos más, pero peor. La esperanza de vida de los españoles ha crecido 2,3 años en la última década hasta 2016, último año disponible para el que se han hecho estimaciones”. Así lo recoge el Ministerio de Sanidad en un nuevo informe en el que cifra en 83,4 años la esperanza de vida al nacer en 2016 (80,4 para los hombres y 86,2 para las mujeres).

 

Sin embargo, más no significa mejor. En paralelo al crecimiento de la esperanza de vida al nacer se ha producido una reducción de la esperanza de vida en buena salud a los 65 años, esto es, libre de discapacidad o limitaciones. Según el informe, la previsión de años saludables a los 65 años fue en 2016 de 10,1 años, 1,3 años menos que la estimada hace una década.

 

Esta reducción de la esperanza de vida saludable a los 65 años se ha producido tanto para los hombres, que a los 65 esperan vivir 10,7 años con buena salud (0,8 años menos que hace una década), como para las mujeres, cuya esperanza de vida saludable a los 65 años se situó en 2016 en 9,6 años (1,5 años menos para las mujeres). Los datos, según reconoce el propio informe, hay que tomarlos en cualquier caso con cierta precaución, en tanto se han producido en los últimos años dientes de sierra en las estadística, que mostró su dato más bajo en 2009, cuando la esperanza de vida saludable a los 65 se situó en 9,04 años y su mayor dato apenas dos años después, con 12,1 años, lo que dificulta una interpretación certera y el trazo de una tendencia clara.

 

Desigualdad regional

 

Junto a esta situación, el informe revela también importantes desigualdades entre autonomías en la esperanza de vida al nacer, de hasta 1,4 años entre la autonomía con mayor esperanza de vida (Madrid, con 84,2 años) y la autonomía con menor (Andalucía, con 82,2).

 

Estas desigualdades son mucho más acusadas si lo que se observa es la esperanza de vida saludable al nacer. Ésta se situó para el conjunto de España en 2016 en 63,2 años, encabezada por Cantabria (71,6 años), seguida de La Rioja (70,3) y Baleares (68,6) y a muchísima distancia de las comunidades que se sitúan a la cola: Murcia (55,6), Asturias (56,2) y Castilla-La Mancha (60,3).

 

Así, las diferencias autonómicas en esperanza de vida saludable al nacer son mucho más pronunciadas que las desigualdades en esperanza de vida. Alcanzaron concretamente en 2016 los 16 años de diferencia en la esperanza de vida saludable entre la autonomía con mayor esperanza saludable al nacer, Cantabria y la de menor, Murcia.

 

Causas de muerte

 

El informe sobre esperanzas de vida ha coincidido en el tiempo con un estudio de la mortalidad. El informe constató 410.611 defunciones en 2016. En número de defunciones el cáncer, al que se atribuyeron 108.693 muertes en 2016 (el 26,5 por ciento del total), encabezó la lista, seguido de las enfermedades del corazón (82.446 muertes (20,1 por ciento del total).

 

En las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) figuran como primera causa de muerte, sin embargo, las cardiovasculares, por delante del cáncer. Esto se debe, según la Sociedad Española de Epidemiología, a que los datos del INE incluyen bajo el epígrafe de patologías del aparato circulatorio las del corazón y las cerebrovasculares, mientras que este nuevo informe separa las cerebrovasculares de las enfermedades del corazón.

 

Es decir, aunque el cáncer se aproxime cada día más a ser la primera causa de muerte por delante de las enfermedades del aparato circulatorio, aún no lo sería (sí estaría por delante de las enfermedades del corazón).

 

Así, tras el cáncer y las enfermedades del corazón se sitúan como primera causa de muerte en número de defunciones las enfermedades cerebrovasculares (6,6 por ciento del total de fallecimientos), las enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores (3,7 por ciento), el Alzheimer (3,6 por ciento), los accidentes no intencionales (2,8 por ciento), la neumonía (82,4 por ciento), la diabetes mellitus (2,3 por ciento), la nefritis(1,6 por ciento) y la enfermedad hipertensiva (1,1 por ciento).

 

Mortalidad femenina por tabaquismo

 

El informe destaca el fuerte incremento de muertes atribuibles al tabaco entre las mujeres. Así, en 2016 una de cada cuatro muertes estuvo relacionada con el consumo de tabaco (102.025 de las 410.611 que se produjeron).De éstas, 22.187 fueron directamente causadas por el tabaco (cánceres de pulmón). La tendencia fue muy diferente en hombres que en mujeres debido a la tardía incorporación de las mujeres al consumo de tabaco.

 

Así, en los últimos 15 años la mortalidad ajustada por edad atribuible directamente al tabaco ha descendido un 21,5 por ciento entre los hombres mientras que ha aumentado un 86,9 por ciento en mujeres.

 

 

¿Debe haber más espacios sin humos?

 

Coincidiendo con los informes de esperanzas de vida y mortalidad, el Ministerio de Sanidad ha publicado los datos del Barómetro Sanitario 2018. El estudio muestra una ligera caída en la nota global que los usuarios ponen a la sanidad, un 6,57 sobre 10, frente al 6,68 del año anterior.

 

La encuesta ha incluido en esta ocasión algunas preguntas novedosas. Entre ellas se ha preguntado a la población si cree que debería ampliarse la lista de lugares en los que está prohibido fumar.

FUENTE: Correo Farmacéutico

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