Los médicos propusieron ayer que la píldora poscoital sea dispensada de forma gratuita por un enfermero o un doctor en los centros de salud hasta que concluya el informe encargado por la ministra de Sanidad, Ana Mato, sobre sus repercusiones en la salud en las mujeres, sobre todo en las menores.
Así lo planteó el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, en una rueda de prensa en la que se refirió a la medida anunciada por la ministra sobre esta píldora, que actualmente se vende en farmacias sin prescripción médica.
La OMC, a la que todavía no le llegó la solicitud de Sanidad para realizar este informe médico y científico, destacó esta iniciativa porque esta píldora es el «primer medicamento en España que, sin saber los efectos que produce su uso indiscriminado en niñas y adolescentes, se puede utilizar libremente».
«El principio básico de prudencia requiere que sepamos cuáles son los efectos derivados de ese uso indiscriminado que, por cierto, no es poco, ya que se ha incrementado de forma sustancial», comentó. Para controlar su uso y aconsejar a las mujeres, los médicos proponen que la píldora sea dispensada en los centros de salud y de forma gratuita porque «la accesibilidad a una atención básica jamás ha dependido del dinero».
Restringir no reduce los abortos
Por su parte, la Federación de Planificación Familiar Estatal dijo que las leyes restrictivas no consiguen reducir el número de abortos, y advirtió que aumentar las dificultades para que las mujeres accedan al aborto conlleva un aumento de las desigualdades y de las intervenciones clandestinas. La receta, dicen, es información sexual, acceso sencillo a los anticonceptivos y ley de plazos para abortar.